“Había una vez…” El poder del Storytelling en Educación

“El buen profesor explica, el profesor superior demuestra, el gran profesor inspira”. (William Arthur Ward, escritor estadounidense)

La narración es la forma más antigua de enseñanza. Los antiguos griegos y romanos la utilizaban en sus mitos para responder a preguntas sobre la creación del Universo, la vida, la muerte, etc., a menudo, con un fin didáctico o moralizador. En la misma línea, el Storytelling (“narrativa”) es una herramienta creativa para el aprendizaje que ofrece a los espectadores una moraleja o reflexión en torno a un suceso.

Por tanto, podemos definirlo, de una manera sencilla, como el arte de contar historias para conectar con las personas, o bien, de manera más detallada, como el arte del uso del lenguaje, la comunicación, la emotividad, la vocalización, la psicología del movimiento (ademanes, gesticulación y expresión) y la construcción abstracta de elementos e imágenes de una historia en particular para un público específico.

Es cierto que a partir del lenguaje comprendemos que la vida es una sucesión de memorias o anécdotas que el sujeto narra para entablar comunicación en sociedades o grupos culturales. La transición de la narración hacia contextos educativos ha sucedido de manera natural desde nuestros ancestros, sin embargo, el surgimiento de un paradigma reflexivo en los sectores de educación superior ha favorecido que la narración sea incorporada como una herramienta de aprendizaje dentro de diversas áreas del conocimiento. Es así como los educadores están utilizando la narración con el fin de estimular la habilidad del pensamiento crítico en los estudiantes, para fomentar la autoevaluación y transmitir experiencias reales relacionadas con la práctica de cualquier disciplina.

Es necesario revalorar la narración de historias como una herramienta indispensable en la transmisión del conocimiento.

La importancia del Storytelling crece día a día por su flexibilidad y aplicación en diversos campos. Este concepto ha evolucionado desde la novela, el cómic, el guión y las conferencias hasta la adaptación en la educación y en las ciencias sociales, donde se utiliza para transmitir y comunicar el conocimiento.

¿Cómo crear una buena historia?

Toda historia debe tener un sentido, es decir, una dirección clara (debes crear un desenlace de impacto), emoción (tu relato debe ser emotivo) y significado (un mensaje clave con el que quieres conmover a tu audiencia).

De acuerdo con la investigación de Campbell (2001) en El héroe de las mil carastodas las narraciones muestran una estructura idéntica: un ciclo en tres etapas y elementos o personajes arquetípicos. Esto se debe a que las historias provienen de lo más profundo de la psique humana. Así, desde épocas remotas y en distintas culturas, todo ser humano posee la habilidad de estructurar una historia por medio de un planteamiento, una crisis y una solución. La información transmitida por este medio es difícil de olvidar gracias a que una historia estimula las emociones: es triste o alegre, trágica o cómica, lo cual deja una huella indeleble en la memoria. En base a esta idea, Campbell denominó las etapas de la historia: separación, iniciación y retorno, agregando que estas conforman un ciclo cosmogónico al que llamó “Paradigma del ciclo heroico”.

  1. Separación: el héroe se define como “el hombre o la mujer común capaz de combatir y triunfar sobre sus limitaciones”.
  2. Iniciación: el personaje enfrentará pruebas, es la parte más extensa de la narración y se aplica el método de aprendizaje.
  3. Retorno: el personaje comparte su aprendizaje o vivencia con los demás en su regreso al origen o lugar de residencia.

Asimismo, necesitas un personaje que logre la empatía (un ser que esté en peligro o que sea víctima de una catástrofe; que sea el mejor en su clase o que tenga un gran poder), que invite a los estudiantes a la acción, es decir, debe responder a la cuestión ¿qué quiero que hagan mis alumnos y alumnas con el mensaje de la historia? El personaje debe tener, además, un arco dramático: sufrir una transformación o superar un reto; tanto si consigue resolverlo como si falla, su actuación nos devuelve a un nuevo orden donde el personaje se ha transformado moralmente para bien o para mal.

Por último, tened en cuenta que el triángulo comunicativo del storytelling se integra por un narrador, un cuento y la audiencia, los tres estrechamente conectados.

Claves para crear historias memorables

  1. Comprométete con la historia y con tu auditorio.
  2. Utiliza la modulación de voz y dramatiza.
  3. Transmite con el cuerpo: gestos, lenguaje corporal y movimiento.
  4. Crea imágenes mentales a través de descripciones hechas con todos los sentidos.
  5. Usa metáforas.
  6. Haz contacto visual con cada uno de tus estudiantes; indica con la mirada los momentos que son trascendentales para la narración.
  7. Fomenta la interacción a través de preguntas.
  8. Lleva un diario y apunta todas las historias que salten a tu paso.

La implementación del Storytelling en el aula

El docente se transforma en un narrador (storyteller) del conocimiento para vincular al estudiante con la asignatura que imparte a través de la aplicación de esta técnica. En él recae la responsabilidad de mantener la curiosidad y la fascinación del auditorio para construir ambientes o atmósferas que dibujen la historia con palabras. Debe convertirse en líder del desarrollo del aprendizaje del estudiante a través del vínculo establecido con los fragmentos del relato para que exista una conexión emocional-intelectual.

Los elementos del Storytelling van desde la forma de contar y exponer la clase hasta la utilización de materiales digitales (Digital Storytelling). El profesorado tiene la opción de elegir entre la forma más tradicional, como es la oralidad y transmisión del conocimiento a partir de la narración personal, o el formato digital (realidad virtual o animación) que ofrecen el design thinking, los laboratorios de innovación tecnológica en educación y ciencias, la narrativa visual, los soportes gráficos o las plataformas con múltiple opción de edición y producción de historias.

La técnica del Storytelling tiene una metodología concreta y muy bien definida en la que la estructura, el tiempo, la voz narrativa, el uso de los sentidos y la definición de los personajes deben estar correctamente planteados para lograr el efecto emotivo y empático deseado, por lo que no basta con usar el espacio del aula para que el docente comparta su historia de vida: la profesionalización de esta técnica requiere de capacitación, práctica y estrategias concretas que garanticen su aplicación correcta.

En este contexto, el Storytelling abrió camino en el ámbito educativo con excelentes resultados y ha contribuido a que los docentes humanicen cada vez más el proceso de enseñanza-aprendizaje. Esta herramienta narrativa permite compartir anécdotas, experiencias personales, hechos relevantes, dilemas éticos o libros que motivan la vinculación con los estudiantes de una forma más atractiva, y que seguramente permanecerá por mucho tiempo en su memoria.

Imagen relacionada

El investigador norteamericano Jonathan Gotschall afirma que el hombre es el único animal que cuenta historias | sociologadela.wixsite.com

Beneficios del Storytelling:

El Storytelling ofrecerá ventajas para el entendimiento y la integración social. De ahí que podamos mencionar los beneficios de su implementación en la educación:

  1. Facilita el recuerdo o acceso sencillo a la memorización.
  2. Vincula las emociones y la empatía.
  3. Propicia el aprendizaje reflexivo.
  4. Promueve el uso del pensamiento y manejo del entendimiento del diálogo.
  5. Fomenta el pensamiento crítico.
  6. Inspira y motiva a la audiencia.
  7. Genera y construye conocimiento e información a partir de la experiencia de otros.
  8. Impulsa la identidad con base en las características grupales o comunidades multiculturales (Ball, Beckett e Isaacson, 2015; Haigh y Hardy, 2010).
  9. Provee la adopción de distintos puntos de vista (Charon, 2006).
  10. Ayuda a transferir las emociones, sensaciones y las experiencias vividas por el narrador (storyteller) a los espectadores o la audiencia.
  11. Mejora la competencia de la comunicación lingüística.
  12. Anima el empleo de los recursos TIC y dispositivos multimedia.
  13. Favorece la atemporalidad y actualización del contenido e información (perdura o evoluciona).
  14. Eleva la creatividad y la imaginación de los estudiantes.

Las buenas historias nos asombran y entretienen. Nos hacen tomar una pausa para reflexionar. Se quedan con nosotros para ayudarnos a recordar las enseñanzas de una forma en la que una clase tradicional no podría. Sin importar cuál sea nuestra especialidad, contar una buena historia es toda una necesidad.

Referencias

Ball, T., Beckett, L. e Isaacson, M. (2015) “Formulating the problem: Digital storytelling and the development of engineering process skills”, IEEE Frontiers in Education Conference (FIE), 1-5.

Campbell, J. (2001), El héroe de las mil caras. Psicoanálisis del mito, (1° ed., 1949) México: F.C.E.

Charon, R. (2006), Narrative Medicine: honoring the Stories of Illness, New York: Oxford University Press.

 

 

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