El último latido sepultado. Pompeya

El vuelo de la lechuza

Pompeii-coupleEn 1738, el futuro rey Carlos III de España, que por entonces lo era de Nápoles, encargó al ingeniero español Joaquín de Alcubierre comenzar las excavaciones en una zona de la Campania que durante años había sido famosa por sacar a la luz de vez en cuando ciertos tesoros antiguos. Alcubierre comenzó las excavaciones en la zona de Herculano, una ciudad aún no descubierta, rodeada por entonces de misterio y que se creía perdida para siempre. Además de eso, toda aquella zona era un área extremadamente difícil para realizar excavaciones, ya que se encontraba sepultada bajo casi 26 metros de lava sólida.

A pesar de la dificultad, se amplió la zona de prospección –sin otra intención que encontrar las incontables y exuberantes riquezas que ansiaba el rey–. En 1748 comenzaron las prospecciones en una zona mucho más sencilla de excavar, cubierta por una capa de lava menos gruesa. Así…

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