Medea ¿asesina o heroína?

La figura de Medea ha representado en la tradición mitológica, desde la época grecolatina hasta la actualidad, el modelo negativo de la feminidad.

Medea, con los hijos muertos, huye de Corinto en un carro tirado por  dragones - Colección - Museo Nacional del Prado
Medea, con los hijos muertos, huye de Corinto en un carro tirado por dragones. Germán Hernández Amores. Hacia 1887. Óleo sobre lienzo, 225 x 166 cm. | Museo del Prado.

El pintor elige el instante que representa la venganza demoníaca de la maga unida a la tragedia de un escenario con un cielo sombrío, cargado de nubes. Medea representa el espíritu de aniquilación como Jasón el de la ingratitud y la soberbia.

Medea, hija de Eetes, rey de la Cólquida, fue esposa de Jasón y madre de sus dos hijos. Jasón era un héroe de la mitología griega, famoso por haber protagonizado la expedición de los Argonautas en busca del vellocino de oro. Medea, por su parte, era nieta del dios Helios, el Sol.

Según cuenta la leyenda, la felicidad de la pareja se ve truncada cuando Jasón, por motivos políticos, decide contraer segundas nupcias con Creusa, la hija de Creonte, rey de Corinto. Medea, enloquecida de celos, mata a su rival y a sus propios hijos para vengarse de su esposo.

Medea como motivo artístico y literario

Medea con sus hijos muertos era un tema de inspiración romántica, lleno de connotaciones trágicas en las que se mezclaban el amor, la traición, el vacío interior, la venganza, la soledad y la desesperación ocasionada por la muerte, a sus manos, de sus propios hijos. Por tanto, no es extraño que su historia haya servido de inspiración a numerosos poetas y artistas que modelaron en su obra las diferentes versiones de esta leyenda.

Medea, por Eugène Delacroix, 1862 | Wikipedia

Medea, la bruja.

Medea pertenece a un linaje de mujeres relacionadas con la magia y la hechicería como sus tías Circe y Pasífae. Medea es lo más parecido a una bruja que podemos encontrar en la mitología griega.

En manos femeninas la magia recibe un carácter oscuro y amenazador, puesto que las hechiceras conocerían el uso de hierbas, plantas, hechizos, drogas y venenos. Los atributos femeninos de belleza y seducción, y el control sobre elementos naturales, convierten a Medea  y a otras hechiceras en personajes peligrosos para los héroes, pese a servirles de gran ayuda en sus hazañas la mayoría de las veces, como, por ejemplo, cuando Circe ayudó a Odiseo y Medea a Jasón.

Medea y Jasón de John William Waterhouse | Wikipedia

Medea invoca a Hécate, diosa del inframundo, la noche, la oscuridad, la luna y la magia, para llevar a cabo su venganza contra Jasón por abandonarla.

El personaje de Medea adquiere complejidad a medida que va acumulando contradicciones en torno a su personalidad y sus actos: primero traiciona a su padre para ayudar a Jasón, abandona su patria y acaba con la vida de su propio hermano, que había salido en su búsqueda. Por añadidura, es una extranjera que llega a Corinto tratando de cumplir con el papel de esposa griega, amenaza con su poder a sus contrincantes masculinos, asesina a sus hijos en venganza y, además, era mujer.

Medea se sitúa en el ámbito masculino al comportarse de forma totalmente ajena a la que la sociedad establece.

Archivo:De Morgan Medea.jpg
Medea, de Evelyn De Morgan. Williamson Art Gallery, Birkenhead | Wikipedia

Medea, madre.

En nuestra cultura se presupone que el amor materno es un hecho instintivo, natural y biológico presente en todas las mujeres desde su infancia. Esto ha creado la imagen impuesta de la “buena madre”, cargándonos a las mujeres de responsabilidades, obligaciones, expectativas y culpas con respecto a la maternidad.

Médée (1868) por Henri Klagmann (1842-1871), Musée des Beaux-Arts de Nancy | Wikipedia

Desde este punto de vista de la mujer, Medea atenta contra lo que se considera su instinto natural y va en contra de lo establecido socialmente: se comporta de forma masculina al ejercer su venganza y quebranta algo tan intocable como el lazo familiar sólo para vengarse de Jasón por elegir una nueva esposa, acto que amparaban las leyes de aquella época y a lo que Medea debía acceder. El asesinato de Medea no es el primer caso en la mitología de padres que asesinan a sus hijos: el mismo Agamenón sacrificó a su hija Ifigenia, aunque no por la misma causa, incluso Heracles acabó con toda su familia. Ambos personajes son recordados por sus proezas heroicas y no han recibido ningún reproche ni agravio por sus actos.

Podemos ver en estos ejemplos la diferencia de visión ante un hecho dependiendo de si lo protagoniza un hombre o una mujer. En el caso de los padres, por la idea de que los hijos y la mujer son de su propiedad, está justificado su asesinato; sus actos están respaldados por la sociedad. Medea, en cambio, desempeña el papel masculino y actúa de forma antinatural a su instinto y el de todas las mujeres; acapara el lugar del hombre, amenazando de esta forma el equilibro de la sociedad.

Rompe de esta forma el patrón tradicional de mujer, esposa y madre que ha perdurado hasta nuestra época, la cual debía proteger a sus hijos y obedecer a su marido en todo momento.

Medea de Anselm Feuerbach. Neue Pinakothek, Munich | Wikipedia

Eurípides y Séneca se encargan de transmitirnos cómo Medea asesina a sus hijos, y este acto parece ser leído solamente como un acto de crueldad, no haciéndose ninguna otra reflexión acerca del trasfondo del crimen. Tal y como sabemos, las tragedias eran usadas en la Antigüedad para transmitir ejemplos morales y es por ello que se exagera la crueldad de Medea, para dejar bien clara la imagen de lo que debía ser una buena madre y esposa; ni siquiera se plantea el hecho de que una mujer no quiera ser madre, sino que se impone la maternidad como único fin posible de una mujer tras el matrimonio. Todavía hoy se sigue interpretando el infanticidio de Medea según la moral patriarcal que rige la maternidad obligatoria.

Medea, un modelo negativo de feminidad.

Medea encarna la imagen negativa de la feminidad, representando a una mujer transgresora, que desafió los roles de género patriarcales de la época y que todavía, en la actualidad, simboliza la rebelión contra dichos roles.

Jasón y Medea, de Gustave Moreau
(Museo de Orsay)
| Wikipedia

A diferencia de otras mujeres de la mitología que han desafiado el orden patriarcal, como Clitemnestra, Antígona, Fedra, Hécuba, etc., Medea consigue escapar libre de los crímenes cometidos, creando una nueva imagen de feminidad más realista, que coloca a las mujeres como sujetos activos.

Guarda alguna similitud el comportamiento de Medea con el de los grandes héroes épicos: venga su honor, quebranta las pautas y valores determinados por la sociedad, pero la visión que se tiene de ella es totalmente diferente, ya que rompe la estabilidad del sistema de roles tradicionales que se le otorgan a la familia y a las ciudades.

Sirva de ejemplo el discurso de Medea ante las mujeres del coro:

“De todo lo que tiene vida y pensamiento, nosotras, las mujeres somos el ser más desgraciado. Empezamos por tener que comprar un esposo con dispendio de riquezas y tomar un amo de nuestro cuerpo, y éste es el peor de los males. Y la prueba decisiva reside en tomar a uno malo, o a uno bueno. A las mujeres no les da buena fama la separación del marido y tampoco les es posible repudiarlo. Y cuando una se encuentra en medio de costumbres y leyes nuevas, hay que ser adivina, aunque no lo haya aprendido en casa, para saber cuál es el mejor modo de comportarse con su compañero de lecho. Y si nuestro esfuerzo se ve coronado por el éxito y nuestro esposo convive con nosotras sin aplicarnos el yugo por la fuerza, nuestra vida es envidiable, pero si no, mejor es morir. Un hombre, cuando le resulta molesto vivir con los suyos, sale fuera de casa y calma el disgusto de su corazón [yendo a visitar a algún amigo o compañero de su edad]. Nosotras, en cambio, tenemos necesariamente que mirar un solo ser” (Eurípides, Medea, 230-250).

Miniatura de la versión del 8 jun 2013 Pinturas, Pintura Y Escultura, Obras De Arte, Quentin De La Tour, Telas, Mundo Espiritual, Criaturas Mágicas, Brujas, Diosas
Medea and Jason de Charles André van Loo | Pinterest

Por todas estas razones, podríamos ver a Medea como una nueva forma de representar la feminidad y no como a un personaje malvado cuya conducta hay que repudiar. El poder inhumano que posee Medea puede interpretarse tanto como una fuerza violenta que debe ser controlada según la sociedad patriarcal, como un ejemplo de feminidad diferente, otra forma más realista de representar a las mujeres en la literatura, transmitiendo otra manera de ser mujer.

No obstante, su figura estará estigmatizada como mujer demoníaca y malvada, asociada siempre a la magia, en la literatura griega y latina y en la de los siglos siguientes.

Referencias.

Eurípides. 1991. Tragedias. Vol. I. Trad. Alberto Medina y Juan Antonio González. Madrid, Gredos.

Séneca. 1979. Tragedias I. Hércules loco. Las Troyanas. Las Fenicias. Medea. Introducciones, traducción y notas de Jesús Luque Moreno. Madrid, Gredos.

8 comentarios en “Medea ¿asesina o heroína?

  1. reyeseyeroscar dijo:

    Desde luego Medea no es el prototipo femenino por excelencia, ya que se sale bastante de los moldes tradicionales a los que estamos acostumbrados, pero sí considero que es una heroína por todo lo que tuvo que hacer para sobrevivir en un mundo de hombres. Un saludo.

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  2. dandolevueltasalcoco dijo:

    Yo creo que Medea es lo opuesto al arquetipo maternal y que da mas valor al amor que siente por Jasón que a sus propios hijos. La veo como esclava de sus propias pasiones y no como heroína. Esa es mi interpretación del mito. Me recuerda además a los padres que matan a sus hijos ante la separación de su cónyuge. En fin, es una imagen terrible.

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    • CAROLINA REAL TORRES dijo:

      Medea es un personaje controvertido y su historia tiene varias versiones según el autor clásico que leas. La imagen más terrible es la que transmiten los dos autores que cito, Eurípides y Séneca, quienes se ocuparon de destacar sus acciones más crueles y pasaron por alto sus acciones “heroicas”. Yo considero a Medea una auténtica superviviente y, por ello, una heroína, más allá de su cuestionable instinto maternal, porque ser mujer consiste en algo más que ser madre.
      En cuanto a la imagen que te sugiere el mito, se ha hablado del “síndrome de Medea” referido a los casos que citas. Una vez más se pone de relieve la actualidad de los mitos y la veracidad y utilidad de la mitología en la creación de arquetipos psicológicos.

      Le gusta a 2 personas

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